20 de Enero.
Hace un año que no regreso a casa.
Hace un año era tan diferente.
Hace un año di un paso importante para crecer como persona, un paso al que muchos le tienen miedo, convivir con tu novio.
Ya no está mamá y papá que te saquen de apuros, mucho menos, si estás en otro país. Ya no son las cosas como las quieras, son como les funcionen a los dos.
No son las mismas costumbres, no impones nada, aprendes.
Te das cuenta, que puedes ser feliz, viviendo totalmente diferente.
Esas cosas por las que decías “me muero si no las tengo” esas cosas, no te matan.
Pero, lo más importante es que hace un año, cuando cruce la línea de la responsabilidad absoluta de mi vida, no la crucé sola, Él estaba allí.